El Virus II

Desperté sudoroso y respirando muy agitadamente, no entendía como podría provenir de mi mente tan escalofriante sueño, en lo único que pensaba era en mi familia, vi la hora en mi reloj de mano, y note que eran las 12:36 PM, por lo tanto acababa de llegar de la escuela, me levante de la cama sintiendo que la gravedad había aumentado inexplicablemente, al fin pude sentarme en la cama, miré hacia abajo y me puse los zapatos y me dirigí hacia el cuarto de mi hermana en el que se encuentra la notebook, con la que pensaba entrar un momento a internet para pasar el rato, entré en la página oficial de mi escuela ya que había un evento familiar al que todos los alumnos asistirían, mis padres me habían dicho que les diga y yo no me había enterado de la hora en el que se iba a ejecutar, vi la hora, y la anoté en un papelito (ya que tengo muy mala memoria) para mostrárselo después a mis padres, me dirigí hacia el patio trasero de la casa para jugar un momento con mis perritas y así pasar el tiempo, se volvieron las 5:58 PM, nadie llegaba a la casa, el sol estaba entrando y mis padres todavía no llegaban a la casa, entonces recordé aquel sádico sueño, y pensé en que haría si eso hubiera sido una premonición de lo que pasaría, como para que yo sepa que hacer en tal caso, enseguida me quité tan absurda idea de la cabeza, el sol había entrado por completo, entré a la casa rápidamente y encendí la televisión, con aún un poco de miedo de lo que pueda haber en los canales informativos, puse una película en el aparato reproductor DVD, estaba muy entretenido, cuando escucho un derrape y acto seguido el sonido de un choque, me levanté del sofá y abrí el balcón lo más rápido posible para poder ver lo que había ocurrido, ya que el sonido no venía de muy lejos de la casa, cuál era mi sorpresa al ver que un automóvil se había estrellado contra uno de los postes de luz que estaban frente a mi casa, vi salir a 2 personas muy mal heridas, rápidamente agarré el celular que lo tenía en el bolsillo y marque el 911.
“Hola, por favor, ¡manden unos bomberos o lo que sea a la calle cabo talavera de Fernando de la mora, zona sur, acaba de estrellarse un automóvil!”
Me quedé estupefacto al escuchar el sonido de un teléfono cortado, ¡los muy desgraciados me habían cortado!, quien sabe, tal vez estaban ocupados siendo corruptos, volví al balcón y las personas ya no estaban, no entendí como pudieron irse si estaban tan lastimadas, es imposible que se hayan podido mover más de 10 metros, asique queriendo ser valiente, bajé las escaleras, abrí la puerta y luego el portón, comencé a caminar en medio de la noche hacia la luna, para poder observar si las personas seguían cerca, en cuanto me percaté que el auto estrellado se estaba comenzando a incendiar de a poco, supe que tenía que salir del lugar lo antes posible ….
Mi piel se congeló al escuchar un gruñido detrás de mí, me saqué cualquier pensamiento incoherente sobre ese sueño, y usé mi lógica para pensar que era un perro rabioso o algo por el estilo, me quedé quieto, totalmente quieto, el “perro” seguía gruñendo, y lo peor es que sentía el gruñido cada vez más cerca, a tal manera que sentí …, sentí su respiración, justo en mi cuello, entendí que no era un perro, rogué que no fuera lo que creía, cuando sentí que iba a atacarme, me lancé al suelo, y lo vi …, mi pesadilla se había vuelto realidad, un cadáver, parado y gruñendo, su rostro era horrendo, se notaba que llevaba tiempo convertido en esa cosa ya que se le veían las costillas, literalmente sin pensar y confiando en la pesadilla que había tenido, agarré una piedra filosa y me dispuse a cortarme el dedo índice, elevé la mano con el dedo en alto, y comenzó a gotear sangre, el ser, como lo deduce, se sintió bastante atraído por ese líquido rojo, comenzó a avanzar, y cuando extendió sus manos para tratar de agarrarme, lo agarre de el brazo derecho y lo lancé hacia el auto, me había percatado minutos antes de que ya estaba a punto de explotar, por eso decidí mantener la calma y elaboré ese plan calculando la explosión del auto, en cuanto lo lancé corrí lo más rápido posible alejándome al menos 8 metros del lugar, en cuanto me di la vuelta, el ser se levantó con dificultad, y el auto … explotó, sonreí y incrédulo de que mi plan había funcionado, me acerque al lugar y note al ser gimiendo de dolor, agarré la misma piedra filosa con la que me corté el dedo ( no la había soltado desde que lo ice) y sin pensar en mas, maté a aquel monstro enterrándole la piedra en la cabeza, pensando en mis dos perritas que de seguro estaban muertas, comencé a llorar, me di la vuelta y comencé a caminar recto, comenzaba a amanecer y yo seguía caminando, pensando en la pesadilla y como se pudo haber hecho realidad, me sentía afortunado de que no me había encontrado con otra de esas cosas, me refugié en un almacén y comencé a comer todo lo que pude, claro que después de haberme cerciorado de que estaba vacío, y por supuesto, después de haber cerrado la puerta trasera, al salir, noté que la hora había pasado volando, el sol ya estaba a punto de ocultarse completamente, entonces lo recordé, recordé el festival familiar de mi colegio, metí la mano en el bolcillo para ver la dirección del teatro en el que se realizaría, era a las 20:00 PM del día en el que estaba, vi la hora de mi reloj y noté que eran las 18:56, por lo tanto tenía tiempo para llegar, decidí dirigirme hacia allí, ya que lógicamente se iban a encontrar al menos 10 personas allí dentro, tal vez refugiándose, pero también había el peligro de que haya más infectados, me dio igual, era la única ruta que tenía para seguir, rezando para que mis padres hayan al menos deducido la hora en la que se realizaría y que hayan pensado en lo mismo que yo, con suerte estarían refugiados también allí, al llegar al teatro a las 22:00 PM (claro que totalmente exhausto) ya me había encontrado con dos de esas cosas, de una tan solo corrí, y a la otra le enterré en la frente un hierro que se encontraba en el costado derecho de la ruta, casi no pudiendo mantenerme en pie, abrí con dificultad las enormes puertas que protegían al teatro.
Lo Que vi, fue increíble ….

MIGUEL