Mi sonrisa asomo en mi rostro, no pude evitar soltar una carcajada cuando me rogó por su vida era demasiado tarde todo sentimiento de piedad había desaparecido de mi dejando solo un profundo odio por todos ellos, un golpe certero en la garganta fue el fin de la chica los gritos cesaron , la tranquilidad de la noche volvió a reinar, por un momento sentí asco al observar la escena que yo mismo había provocado me aleje refugiándome con las sombras huyendo de la luz soltando carcajadas cada vez que aparecía la oportunidad las sirenas sonaron a lo lejos asiéndome voltear, la policía se acercaba , la chica había gritado demasiado mi cuerpo se lleno de temor al pensar en que algún desagradable vecino me hubiera avistado la sola idea me hizo estremecer, en aquel  lugar de obscuridad lo mas seguro es que mi cuerpo pareciera un animal me acaricie las manos mis propias garras me cortaron, ase mucho tiempo que no veía mi rostro ¿Cuánto había cambiado desde la ultima vez? Me arrastre asta una vitrina, sonreí, mis ojos se habían vuelto obscuros mi cara se había alargado mi cuerpo encorvado estaba demasiado delgado, el odio me había transformado en un monstruo, un suspiro salio de mi interior todos los años de sufrimiento que había aguantado gracias a ellos me lleno de sed de venganza, corrí a lo que daban mis pies escale, baje, de vez en cuando me resbale la ciudad paresia un enorme laberinto ,una luz me llama la atención me asomo por aquella ventana ¡una persona! Esta sola al parecer el monitor que tiene enfrente le ilumina el rostro ¿Qué estará leyendo? Me muero por probar el sabor de su sangre y de escuchar sus gritos, párese espantado  será mejor que me oculte bien entre las sombras, ¿que le pasara? creo que esperare a que duerma me encanta verlos dormir tan pasibles, dulces sueños querido duerme nos veremos mas al rato.

amanda