Siempre me costó quedarme dormido… pensaba en mis compañeros y compañeras de curso … decía “como mis compañeros pueden dormir tranquilos” me los imaginaba conciliando el sueño… pero cada crujir de la madera me hacía sudar una gota mas de sudor, cada sonido mas cercano me hacía temblar un poco más… y finalmente apretar mis ojos rogando que el dormir en algún momento llegara a mi…

Cada noche que dormí en mi nueva pieza solo escuché pasos, pasos desde la entrada de la casa, que se detenian en la bifurcaciónde la pieza de mi hermana y la mia… unos minutos…

Cuando creía que todo había acabado… escuchaba nuevamente los pasos, desde la bifurcación alejarse… lo que me tranquilizaba… eso pasaba pocas pocas veces eso si… por que la mayoría de las veces los pasos se acercaban a mi…

Mi corazón se aceleraba, transpiraba mucho, y sentia la presencia al lado mio, de pie… mirándome…

Finalmente… daba un paso y se sentaba en mis piernas… lentamente…

Y así, tenía que dormir toda la noche, con el peso de aquella aparición en mis piernas…